El mercado laboral y las brechas de género

En la actualidad, puede llegar a perderse el espiral descendiente de explicaciones históricas, socioeconómicas, filosóficas o biológicas con respecto al mercado laboral y las brechas de género. Sin llegar a emitir ningún juicio de valor, es un hecho que, desde el punto de vista estadístico, el hombre medio en edad de trabajar pasa su tiempo de forma diferente que la mujer media; realizando más horas de trabajo de forma remunerada y menos tareas domésticas, donde sus condiciones de trabajo son distintas, disfruta más del ocio, donde su salario resulta ser mejor.

Por su parte, las mujeres dan cuenta del 50 por ciento del talento de una población. Sabemos empíricamente que, cuanto mayor es la tasa de participación laboral femenina, más crece el PIB de un país. Por ejemplo, en el caso de España, el último ciclo de crecimiento económico difícilmente podría explicarse sin la incorporación de la mujer al mercado laboral: en 1985 solo participaba en él el 35 por ciento de la población femenina en edad de trabajar; hoy esa tasa asciende al 68 por ciento, una cifra superior a la media de la UE y mayor también que la de países como Francia, Estados Unidos o Italia.

Sin embargo, a pesar de los avances logrados durante los últimos tiempos, no logramos encontrar el equilibrio de género en el mercado laboral. Siguen existiendo muchas brechas a favor de los hombres, es más fácil para ellos encontrar un trabajo con favorables condiciones y con representación en cargos de responsabilidad.

La realidad es que esto trae como consecuencia una pérdida de talento y crecimiento potencial que ninguna economía del mundo se puede permitir. Es por ello, que se debe analizar las brechas de género y sus posibles causas, para desarrollar herramientas que promuevan la igualdad entre géneros en todos los ámbitos.

Debemos considerar que actualmente que las mujeres tienen un nivel educativo medio superior al de los hombres, y que crece en medida que se consideren grupos de población más jóvenes. La automatización de tareas ha permitido que el incremento de la mujer en el mercado laboral sea mayor.

Esther R.

 

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